No me des las chances del cambio


No me des las chances del cambio,
No me des las alas para salir,
No me des los ápices de volar
Ni los hilos de vinil...
No me digas nada para amar,
No me atraigas muerte a mi jardín
No me hagas daño por doquier...
No me mientas lejos,
Ni me digas la verdad.
Nada de eso quiero oir
Nada que me haga despertar.
Estoy quieta y sin motivos...
Estoy lidia de verdad
Estoy helada en mis abrigos
Con muerte lenta en ansiedad.

Luces, y bajas en mi camino
Cansancio, fuego y depresión.
Sonrisas, esfuerzos compasivos
Dale aliento a tu alma en la nevera del rincón.

Mensajes erróneos,
Cáscara abierta
Penetras mi alma en desolación
Perdida en mis mentiras
Y verdades ocultas
Te creo en el hemisferio derecho de mi razón.

Compartimos anclas estancadas,
Cerebros innatos,
Lluvias, desazón.
Queremos perdices,
Ansiamos tu muerte.
Caminamos esteros sin soñar.

¿Quién aleja su mano de la mía?
¿Quién mira mis ojos y dice la verdad?

No todo es ficción en tu mundo,
No todo fluctúa en la realidad.

Sacar afuera,
Despegar el alma,
Sacar afuera y gritar
Solear los huesos
Secar los labios
Mejorar la lengua
Mirar atrás.
No ha quedado nada,
No somos nadie
Estamos vacíos en realidad.
Queremos empaparnos en tus costados.
Verter la gota de tu ansiedad
Mirarnos lento
Y desarmarnos
Cayendo lentamente
En la igualdad
No somos hechos de tu carne,
Ni tu infinita frialdad
Somos audaces alcauciles
Licuados por la unidad.