Mañanas de seda


Una luz baja en tu camino
Mañanas alegres
Somnolientas imágenes reposadas en mi almohada...
Miramos eternos paisajes
Desnudas las manos sin abrir.
Resplandecemos a escondidas
Observando el cielo que vendrá.
Tendremos los árboles satisfechos
De la sombra que generarán.

Veremos la angustia remotamente
Del teatro de la vida seremos el actor principal
No tendremos espinas que lamentar
Ni moralejas que padecer.
Libertaremos nuestro transitar
Llenaremos de hojas el atardecer.