Entre la nada de los ciegos,
y de los muertos que aún siguen con vida,
entre los pétalos que quedaron reposados
existe algo que busca el silencio.

Entre las pieles que han caido,
y los pastos que han sido cortados,
entre los árboles podados,
y las hojas transformadas,
el silencio clama presencia.

Y las huellas que has guardado,
entre lágrimas secas,
ahora son sonrisas pendientes,
esperando su salida.

(Cuando las palabras están intactas
no hay olvido candente).

Entre las sombras de la espera,
de los niños que nos miran.
Entre las luces que despiertan,
y los angeles que se asoman,
no hay verdades que nos alejen,
ni mentiras que nos unan,
solo una vida que pasa,
y nosotros permanecemos ciegos.